Programa de Escuelas Universitarias.

El Programa de Escuelas Universitarias se origina en una prolongada reflexión sobre la educación. Los años neoliberales produjeron un empobrecimiento extraordinario en el aprendizaje, en la gestión escolar, en el modo de relación entre participantes de las comunidades escolares, en la organización y financiamiento de la actividad educativa, y, desde luego, en la valoración social de la educación.

El conocimiento de los principios bajo los que se organizó; su obsesión por incrementar y ampliar el horizonte de la tasa de retorno de la inversión privada en el sistema educativo; su pretensión de controlar todos los aspectos de la formación educativa y de la práctica docente; su delirio de conquista universal del orden del mercado en todo el mundo; la inclusión obsesiva de los términos calidad, competencia, productividad, eficiencia y certificación como obligada referencia de una inescapable educación para el mercado y, en fin, la búsqueda de una subordinación de los Estados y de tod@s l@s ciudadanos a dicho orden, hicieron de la educación el eje ideológico y político en el que se sustentaría la más radicalmente conservadora transformación del orden desde la Conquista.

Los resultados de esta nueva Cruzada están a la vista: aún cuando las evaluaciones se realizan de manera forzosa y se amenaza de despido a cientos de miles de docentes, es visible el deterioro del esquema de autoridad que ejerce la Secretaría. Esta no es una autoridad moral o académica, como sería deseable, sino la simple y llana agencia que ordena y vigila.

Los estudiantes de todos los niveles, como es visible también, no responden a la emisión de instrucciones ni a los requerimientos que pretenden imponérseles en los exámenes estandarizados. Basta una somera revisión de la batería de reactivos de las pruebas Pisa, Enlace y todas las que han servido para desestructurar planes y programas de estudio, para darnos cuenta de que la esencia de la educación, la pasión por el aprendizaje, la comunicación con nuestros semejantes, el conocimiento y búsqueda de la transformación de nuestro entorno, la empatía y solidaridad con l@s diferentes, el orgullo por nuestra identidad, han sido despreciados, abandonados y abruptamente sustituidos por una visión tan egoísta, individualista e inmediatista, que es incapaz de dar sentido a tan inmenso e ineficiente aparato de control.

Cientos de miles de aspirantes a estudiar en las universidades, los que alcanzan a subir por la escarpadísima pendiente de la pirámide de la exclusión educativa, sufren año con año frustración y enojo por el rechazo injusto de las universidades públicas, y la imposibilidad de costear su educación en universidades privadas. No obstante, mantienen su convicción de que la educación es su única posibilidad de superarse y encontrar un camino verdadero para formar una familia, tener un empleo digno y contribuir en cuanto y como les sea posible a transformar a México en un país en que podamos vivir en paz y con justicia.

Por ellos y ellas es que un grupo significativo de intelectuales, académicos y profesionales nos hemos reunido para organizar y dar vida a una opción de estudios tan seria como consecuente con el derecho a la educación pública, laica, gratuita, nacional y democrática de nuestro texto constitucional.

Nuestra propuesta se fundamenta en la necesidad de formar profesionales con capacidad crítica y analítica, comprometidos con su sociedad y con altos estándares éticos y de responsabilidad profesional, conforme a los valores de la humildad, austeridad, honestidad, solidaridad, atención y entrega a los más necesitados, guiados por una vocación de servicio, ideales de justicia, dignidad y equidad, y comprometidos con la causa de la democracia y la soberanía de nuestro país.(Estatutos, Artículo 2º).

Así, hemos decidido hacer un esfuerzo por abrir espacios para que l@s jóvenes tengan acceso a la educación universitaria, pero sobre todo, ingresen a planteles en que se respete su integridad y se promueva el ejercicio de su capacidad crítica; se vincule el conocimiento con la práctica; se identifiquen los objetivos de estudio con las necesidades que plantean poblaciones vulneradas, excluidas, agraviadas en todos los aspectos de su vida; se motive a tod@s a que desplieguen su inteligencia y creatividad para encontrar soluciones a los problemas que enfrenta nuestro México herido por tantos años de rapiña e impunidad.

L@s estudiantes que se sumen a esta iniciativa disfrutarán de una perspectiva novedosa de estudios, con objetivos sociales y no exclusivamente mercantiles, con un horizonte amplio de opciones de trabajo digno, y el acompañamiento de profesionales que suman a sus conocimientos y experiencia académica y profesional una visión humanista y un compromiso con la transformación pacífica y democrática de México.

Presentamos a ustedes los fundamentos de la propuesta educativa que hacemos, y reiteramos nuestro agradecimiento a la iniciativa de MORENA, que ha mostrado que es posible que una organización política ponga sus recursos al servicio de una opción educativa como la nuestra, respetando su integridad y autonomía académica. No cabe duda de que ésta es una oportunidad invaluable para abrir paso a una manera distinta de entender nuestra responsabilidad social como académicos y profesionales, así como el cumplimiento de una inexcusable tarea ciudadana.

Raquel Sosa Elízaga
Coordinación general